Porque la vida arrebata en un suspiro la delicadeza del sosiego impropio de quien cree ha controlado todo. Porque la vida irreverente se alza tras quien no conmueve sus juicios dejando ver ha sido el títere de sus caprichos locos.Y vuelves para no perder, distraído de la luz de la noche, en la ceguera desertas entre el ganar y el perder, a un lugar seguro, al tuyo. Extraviado de ti mismo. Aquí espero.